La ciencia del Amor a largo plazo

 

Couple dressed in white, holding hands

El ser humano tiene dos grandes necesidades fundamentales, la necesidad de seguridad o amor y la de aventura o deseo, recordemos al niño que las primeras veces que va al parque explora todo, pero regresa de tanto en tanto donde están sus padres, es decir se aventura pero sabe que tiene un lugar seguro donde regresar, sin embargo si los padres acaparan al niño sin dejarle explorar, se sentirá encarcelado, temeroso e inseguro con sus propios padres.

Pues esto mismo sucede en las relaciones de pareja, sin embargo es una dicotomía difícil de conllevar sobre todo para los que desean una pareja basando sus estatutos conceptuales solamente en las canciones de amor, sino veamos esta frase del cantante Pablo Alboran “…Sin ti yo me pierdo, sin ti me vuelvo veneno, no entiendo el despertar sin un beso de esos, sin tu aliento en mi cuello…” no me mal interpreten también me gustan estas canciones, y el cuidado está en el equilibrio, como todo buen fuego necesita aire para mantener la llama. Entonces buscamos tener cercanía con nuestra pareja, acortar brechas, neutralizar tensiones, conocer absolutamente todo de ese ser amado, saber cómo actúa, predecir sus movimientos, básicamente tener la seguridad que está con nosotros, pero la segunda necesidad fundamental se contradice con ello, ya que también necesitamos novedad, misterios, riesgo, peligro, sorpresa, aventura. Dualidad entre

Seguridad – Límite,

Novedad – Familiaridad,

Predictibilidad – Sorpresa,

Todo en uno además solicitamos a la pareja que sea nuestro mejor amigo/a, amante, confidente. He aquí el exceso de responsabilidad que ponemos en la persona que amamos, y porque las relaciones que tenemos nos es difícil mantenerlas a largo plazo, por esta llamada crisis del deseo, por la Psicoterapeuta Belga Esther Perel, que se basa en la pregunta ¿podemos querer lo que ya tenemos?, a lo cual ella misma responde “la buena intimidad, no garantiza buena sexualidad”, poniendo a la intimidad en el plano de la seguridad y la sexualidad en el plano de la aventura, siendo este el meollo de muchas infidelidades, ya que la aventura es novedad por lo que lo relacionamos con lo externo a la relación, creyendo falsamente que el sexo casual cumplirá la segunda necesidad fundamental sin que nadie salga herido, sin embargo es aquí donde entran los estudios de la antropóloga y bióloga estadounidense Helen Fisher quien habla de 3 sistemas cerebrales el de la lujuria, amor romántico y apego, dando una explicación de efecto domino, diciendo que con cada acto de lujuria que conlleve un orgasmo, eleva los niveles de dopamina que se relaciona con el amor romántico además se libera oxcitocina y vasopresina relacionados con el apego, que da una sensación de unión cósmica con la persona que estés, por lo que muchos salen heridos con una infidelidad incluyendo a los que no se lo esperaban.

Entonces ¿Cómo hacen las parejas para tener una relación a largo plazo y cumplir con las dos necesidades fundamentales, siendo fieles, sin sobre exponer a la pareja a la carga de responsabilidad y sintiéndose plenos en el amor?

Existen 3 tipos de pareja que han sabido lidiar con la crisis del deseo, de quienes podemos tomar ejemplo:

  • El primer tipo dice que renuevan su deseo cuando su pareja está lejos por un tiempo y luego regresa a ellos. Ya que da paso a entrar de nuevo en contacto con la habilidad de imaginar a la pareja, dado que la imaginación entra de nuevo al cuadro y puede socavar la ausencia y el anhelo que es el mejor componente del deseo.
  • El segundo tipo dijeron re-encender esa novedad y deseo cuando la pareja está haciendo algo que le apasiona, cuando está en su elemento por ejemplo si está en un escenario o siendo líder. Porque se ve a la pareja, radiante, segura y auto-suficiente, llevándolos a ver a su pareja desde una distancia confortable con la sensación de familiaridad de esta persona tan conocida y al mismo tiempo el misterio y asombro de esa parte de la pareja que casi no ven, teniendo presente que ahí mismo existe un vínculo entre el yo y el otro.
  • El tercer tipo fueron las parejas que sienten la aventura simplemente cuando hay novedad en reír juntos o sorprenderse juntos.

Y aunque la teoría triangular del amor de Robert Sternber donde postula, que para tener un amor completo se debe tener intimidad, pasión y compromiso, bajo el ojo de la experiencia real en la pareja pareciera un tanto utópico, y como una montaña muy alta que escalar;

con la voluntad correcta, la creación de nuevas herramientas, la creatividad, perseverancia y la buena construcción de conceptos sobre el amor, es posible tener una relación a largo plazo que lo cumpla y lleve de base las dos necesidades fundamentales, seguridad y aventura, hazte más consciente del equilibrio que llevas entre ambas, con tu pareja, que sea de un 50 – 50, y fija bien qué tipo de cosas haces para que te mire con nuevos ojos, cuando muestras partes tuyas que casi no se ven y representan novedad y asombro para tu pareja, además de demostrar seguridad y apoyo en un plano de comodidad siendo tú mismo en la presencia del otro.

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