Erotismo y Pornografía ¿Arte u Obscenidad?

erosErotismo y pornografía; ¿dónde están las diferencias?, ¿dónde los limites?, ¿qué es bueno y qué es malo?, son las cuestionantes que vienen comúnmente en esta dicótoma, sin embargo radicamos casi por inercia al erotismo en la habitación del arte y a la pornografía en el rincón de la obscenidad, entonces, valdrá la pena desglosar estos conceptos:
Para fines de este escrito, hice una pequeña encuesta sobre la definición de la palabra Arte, ya que será entonces la primera asociación que se hará sobre erotismo, y las pinturas que existen de la época victoriana de índole erótico; algunas de las respuestas fueron:

• “Es algo bonito que se aprecia y expresa de diferentes formas”
• “Es algo que no puede hacer cualquier persona, no es algo que se aprende sino que se nace sabiendo, y tiene la capacidad de asombrar al resto que no lo puede hacer”
• “Expresión del ser humano que puede evocar diferentes sentimientos o emociones”
• “Es una abstracción de la imaginación creativa de una persona”

Y si la asociación sobre pornografía es de obscenidad, entonces qué es lo que tiene la gente como primera definición de la palabra obsceno; para complementar estas dos partes:

• “Expresión física o verbal del humano evocando algo de índole sexual que causa desagrado en el entorno”
• “Es relacionado con vulgar, pero no lo sé, creo que es algo que está fuera de limite, no sé si algo puede ser obscenamente bueno ¡jaja! O quizás es más allá, es un exceso, quizás se pueda decir que una mujer es obscenamente bonita, no lo sé”
• “Es algo con lo que se está en desacuerdo”
• “Algo vulgar e inapropiado”

Cuando se busca en el diccionario de la lengua española (DLE), una de las definiciones de Arte es: “Manifestación de la actividad humana mediante la cual se interpreta lo real o se plasma lo imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros” el erotismo entra entonces en esta categoría, los poemas, pinturas, esculturas eróticas que existen a lo largo del tiempo son y siempre serán arte, consideradas así también por las posturas de las personas encuestadas, por ejemplo la siguiente imagen:

erotismo

< Athenais, con un vestido de transparencia, pintura de John William Godward, 1908.

Es una obra de arte con un sentido romántico y sexual es decir es erótico, por lo que cumple con ser “bonita, asombra al resto de personas y evoca emociones”, dejamos claro entonces que por este lado las conceptualizaciones están más puntualizadas; el asunto se nos complica con respecto a la pornografía y lo que las personas han definido como obsceno, sabiendo que la palabra viene de ob (enfrentamiento u oposición) y scenus (escena) es decir “contra la escena” o “fuera de escena”, es decir lo que normalmente no se presenta en el escenario de la vida, sin las inclinaciones sobre el desagrado o vulgar, así que por ese lado no están muy puntualizadas las definiciones lo que da la apertura a malas interpretaciones. Además según la definición de ARTE del DLE podríamos decir que también puede describir algunos tipos de pornografía, y que al mismo tiempo algunas obras eróticas pueden ser calificadas como fuera de escena u obscenas es decir, es difícil que una musa como en la imagen anterior se paseara de esta manera, en la cotidianidad, no es un escenario de la vida que se presenta normalmente; esto si a meros conceptos nos aferramos.
Hasta el momento se ha enredado un tanto la diferencia por el hecho que quise especificarla en los conceptos con los que típicamente son asociados, sin embargo para mí la diferencia radica en lo explícito de la situación.

Por un lado el erotismo, que derivada de Eros el dios del amor, siendo este la fuerza de cohesión entre seres; es más bien una sexualidad evocada, dando lugar a la imaginación y la pasión, dejando la situación en suspenso del qué es o qué pasará, regala al espectador todo un boleto a su propia creatividad con muchos cabos sueltos otorgando el permiso de atarlos como se desee;

Por el lado de la pornografía, tomando en cuenta desde donde la palabra se deriva, del término griego “pornographos” que quiere decir literalmente, “escrito sobre las meretrices”, es decir originalmente la pornografía es la descripción de la vida, hábitos y costumbres de las prostitutas y sus proxenetas, pues la obviedad está entonces en ser explícitos con las relaciones sexuales, y con la genitalidad, la imaginación del espectador no tiene mucho lugar, y cualquier obra, escena o párrafo que tenga una pieza pornográfica, son simples accesorios conducentes a.
Ambos son maneras de exhibición del componente sexuado del ser humano, pero la verdadera lucha se destaca cuando los acuerdos morales de lo decente o indecente entran en juego, dejando mucho de esto a la subjetividad de cada persona, su cultura, raíces, creencias y experiencias para emitir un juicio sobre ello.
Con respeto a la pornografía tal y como la conocemos en la modernidad, recae en el ramo de lo “indecente”, por algunos tipos de pornografía que incluyen actos de daño a la integridad emocional de las personas, inclinando la balanza al público masculino, denigrando a las mujeres y otorgando “súper-poderes” a los hombres, situaciones que son aprendidas y algunas veces incluso generadoras de pensamientos de ansiedad sexual tanto en hombres como en mujeres ya que ninguno de los dos puede cumplir con el rol que se ha aprendido de manera informal y que sin embargo es lastimosamente una de las pocas formas de “educación sexual” que hay; y en otras ocasiones incluso presentando actos ilegales como la pornografía infantil, las cuales deben ser denunciados y poner un alto.

Sin embargo existe otros géneros de pornografía que presenta actos sexuales más equitativos y consensuados, que pueden ser considerados como una forma de entretenimiento, así como una película de acción nos evoca la sensación que estamos viviendo junto con los actores todo el escenario, y los autos que vuelan y se prenden en llamas al más mínimo contacto incluso cuando caen en agua, y podemos engañar al cerebro justo ese momento que dura la película, ya que no puede diferenciar entre lo real de lo imaginario, sin embargo cuando ésta termina si sabemos muy bien que ha sido solo una forma de entretenernos y que tales cosas no pasan en la vida real, entonces sucede algo parecido con las escenas, escritos o películas pornográficas así como también en actos, escritos u obras de origen erótico, se disfrutan y su extensión tal y cual no tiene por qué ser copiada en la vida real, a menos que sea consensuada, y aceptando las habilidades y límites de cada uno.
Lo que algunos tendríamos que decir sobre la parte erótica representada en pinturas, sería la proliferación de piezas que en su mayoría representan a la mujer y pocas al hombre, haciendo un llamado a la reversión de estos porcentajes en la era moderna en donde no solo los hombres son los que tiene la potestad de ser espectadores de la sexualidad y los únicos reconocidos como seres sexuados sino que por mucho también las mujeres lo somos y lo hemos sido siempre; pero ese es solo un pequeño paréntesis al respecto.

Para concluir, quisiera hacer el concentrado de lo anterior, dando por entendido que tanto pornografía como erotismo pueden ser arte y obscenidad, siendo ambos una expresión y exhibición del componente sexual humano, una de sus diferencias más marcadas es lo explicito que pueda ser, situando al erotismo como más implícito y a la pornografía con actos sexuales más explícitos. El debate sobre la decencia, puede tomar de base la manera de entretenimiento artística y lo contra – escena de la pieza evocadora de sexualidad y su finalidad en ella misma sin darle extensión en la vida real de cada detalle que ahí se encuentre pero si quizás en algunos siempre y cuando no se dañe a uno mismo o terceros.

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